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Convivencia escolar y dinámicas para favorecerla

Fecha: 30 Mar 16     Autor: Claudia Ocaña     Nivel: Primaria

Los centros escolares se han convertido en espacios que promueven cambios sociales mediante la currícula, los alumnos ya no asisten a la escuela sólo para adquirir conocimientos sino también para “aprender a convivir” con los demás.

El tema de la convivencia escolar toma fuerza en el ambiente educativo actual, es Jacques Delors en su informe a la UNESCO “La educación encierra un tesoro” quien reflexiona sobre el contexto al que se enfrenta la humanidad debido al avance tecnológico y a la globalización económica, las cuáles requieren nuevas respuestas de los sistemas educativos de cada país; Delors hace hincapié en cuatro pilares y entre ellos incluye el “aprender a convivir”, donde señala que es esencial desarrollar la comprensión del otro y la capacidad para vivir en comunidad respetando los valores de colaboración, solidaridad, pluralismo, aceptación y paz.

Estas ideas han influenciado los sistemas educativos de los países, pero ¿Cómo han permeado en las propuestas educativas a nuestro país?, para ello es importante hacer mención del PACE, Proyecto a favor de la Convivencia Escolar lanzado por la SEP.

Este proyecto se ha propuesto ser preventivo, formativo e integral promoviendo la mejora de la convivencia escolar, propiciando que desde los primeros años de la educación básica, las niñas y niños reconozcan su propia valía, aprendan a respetarse a sí mismos y a los demás, a expresar sus emociones e ideas así como a manejar y resolver conflictos.

El tema de la convivencia escolar tiene que ver con el fortalecimiento de la inteligencia emocional de los alumnos, mismos que necesitan de adultos facilitadores que los ayuden a conocerse mejor y autorregular sus conductas y emociones.

Tomando en cuenta lo anterior, es importante preguntarse ¿Qué dinámicas aplicar para lograr que los alumnos desarrollen las actitudes que los ayuden a tener una mejor convivencia con las personas adentro y fuera de la escuela?

A continuación se enumeran algunas dinámicas que pueden adaptarse a las necesidades y objetivos de cada institución educativa:

  • Aceptando nuestras debilidades: Se pide a cada persona que escriba tres o cuatro cosas que más le molestan de sí mismo o que reconozca como sus debilidades. Cada uno escogerá a un compañero y hablará sobre lo que ha escrito, tratando de no tener una actitud defensiva. Transcurridos 15 minutos se sentarán en círculo y cada participante dirá su debilidad más importante, empezando con “yo soy...” Ej. “yo soy muy agresivo”, “yo soy decidioso”, etc. Cada persona dirá cómo puede transformar esa debilidad en logro.
  • Yo soy: Se pide a cada persona que traiga una foto de casa y una cartulina. Pegar la foto en el centro de la cartulina. Los participantes sentados en círculo comentan las características de cada uno, con la cartulina en el medio para que todos la vean. Se describe el color del pelo, ojos, su simpatía, cualidades, etc. Cuando terminen las cartulinas se colocan en una pared de la clase para que todos puedan mirarlas y observar lo positivo que tienen.
  • Comunicación con mediador: Sentarse en círculo, una persona se sitúa en medio y hará de mediador entre los demás integrantes del grupo, los cuales no se podrán comunicar sin él. Los integrantes del grupo llaman por turnos al mediador, diciéndole un mensaje que tendrá que transmitir a la persona que le han requerido. Este mensaje implica realizar una acción determinada al receptor. Si no la hace bien, el emisor lo dice y se repite el mensaje. Así sucesivamente hasta que el animador crea oportuno que ya se han cumplido los objetivos de la dinámica. Una vez realizada la actividad reflexionar sobre la comunicación.
  • Círculo de expresión y escucha: Colocarse cómodamente y cerrar los ojos. Recordar el momento más feliz de nuestra vida. Visualizarlo con todo detalle, ordenando las ideas, indicando cuándo sucedió, qué personas estaban, qué características tenían, qué sucedió, cómo empezó, cómo terminó. Ahora abrir los ojos y quien quiera cuenta lo que visualizó. Preguntar a alguien lo que entendió de lo que narró la persona. Después revisar con el que lo contó si era eso lo que quería decir. Hay que cuidar nuestra capacidad de expresión para transmitir con propiedad lo que queremos decir. Lo repetimos varias veces con otras personas voluntarias.

Las actividades anteriores son ideas que apoyan al trabajo que cada escuela está realizando sobre el tema de convivencia escolar, sin embargo, no hay que olvidar que el ejemplo que los adultos, ya sea padres o maestros, dan a los niños es lo más importante, ya que las conductas que los chicos manifiestan en el trato hacia los demás son el reflejo de la manera en cómo han sido tratados por las personas más cercanas.

Acerca del Autor:

Claudia Ocaña ha trabajado en la promoción de la lectura desde el 2001. Ha coordinado talleres de literatura y artes plásticas para diversos públicos en varias instituciones educativas y culturales. Desde el 2011 ha trabajado para grupo Santillana impartiendo cursos de capacitación a docentes en el noreste del país.

 

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